Tal vez se nos haya olvidado lo que hemos vivido. Tal vez solo contamos con memoria de corto plazo. Tal vez no hubo comunicación de una generación a otra o simplemente el dicho “nadie escarmienta en cabeza ajena”, sea una de las más grandes verdades universales.
El hecho es que hoy vivimos un momento como mexicanos que no hemos sabido valorar. Gozamos de libertades con las que nuestros padres y abuelos ni siquiera se atrevían a pensar. A pesar de la permanencia de los grandes imperios, hoy tenemos muchas más opciones para informarnos, para compartir información, para debatir e incluso para desechar información que pudiéramos considerar innecesaria, pero sobre todo, para expresar nuestra opinión. En otras palabras, hoy tenemos poder.
Lamentablemente, lo que sí hemos heredado son los miedos, las dudas, los resentimientos. Miedo a hacernos responsables de nuestro propio destino, dudamos de nuestras propias capacidades y así esperamos a que llegue ese alguien que nos libere, pero aún vivimos con resentimientos hacia todos aquellos que son diferentes a nosotros en pensamiento, religión, preferencias sexuales y políticas, pero son precisamente esas libertades, si las reconocemos, que nos pueden permitir cambiar para ser quienes merecemos ser como nación.
Nuevamente se acercan tiempos importantes en nuestra historia como país, la gran diferencia es que hoy PODEMOS opinar, hoy nos PODEMOS informar, hoy PODEMOS cuestionar, hoy PODEMOS rechazar ciertas formas de hacer campañas, hoy PODEMOS reconocer propuestas y PODEMOS repudiar la demagogia.
Ese es nuestro poder ciudadano, el que a pesar de contar con limitadas opciones, nos permitirá decir y decidir. Podemos demostrar que somos mejores que la clase política, mejores que los mercadólogos que juegan a las campañas, mejores que los medios que venden sus espacios al candidato que tenga la mejor receta de cocina.
Es la oportunidad de construir nuestros espacios y participar en los ya existentes. Tenemos el poder de elevar el debate a pesar de sus propias estrategias y tiempos.
Nosotros también estamos en campaña. Usemos nuestro poder ciudadano.